Es habitual encontrar Rukkatrukk Squigbuggies abriéndose paso a topetazos entre otros Lokoz de la Velozidad mientras corren hacia las líneas enemigas. Utilizan artillería viva de corto alcance para destrozar las líneas enemigas y cuentan con una variadas de bestiasquigs que arrojar contra el desdichado enemigo: squigs mordedorez, que se agarran a lo primero que encuentran y no dejan de morder hasta que se les muele a palos; squigs biliozoz, que escupen, segregan o vomitan diversos fluidos nocivos y squigs ¡búm! que explotan violentamente a la mínima provocación, supuestamente «para disuadir a los depredadores». Son disparados mediante los lanzasquigz que manejan los pasajeros para hacer llegar a su destino rápidamente el squig adecuado. Los chillidos, golpes y explosiones que se oyen claramente entre el bronco rugido del Squigbuggy demuestran que cumplen con su propósito. Este kit multicomponente en plástico incluye todas las piezas necesarias para montar un Rukkatrukk Squigbuggy. Es un vehículo considerablemente robusto, para tratarse de una creación ork, aunque sigue luciendo claramente la inconfundible firma de un Mek con más martillos que criterio para usarlos. El Squigbuggy es una camioneta descubierta, con ejes anchos y muy separados para no volcar al recorrer terreno irregular. Al menos no la mayoría de veces. La caja trasera alberga un corral de squigs repleto de mordedores, biliosos y squigs ¡búm! vigilado por un grot que, la verdad, lo pasa bastante mal para mantener a los squigs bajo control. Un ork corpulento forcejea junto al corral con un squig al que intenta meter en el lanzasquigz pezado. A cada lado de la parte inferior del chasis hay un depósito de combustible (no es el mejor sitio para protegerlos de los golpes) y sendas sierras, perfectas para rajar ruedas y enemigos. La cabina, que en realidad no es más que unos tubos metálicos sobre el volante, aloja al conductor y a un copiloto apoyado en el disparador de su lanzasquigz, ambos cubiertos de los mordiscos, rasguños y arañazos propios de toda una vida criando squigs. El frontal del Squigbuggy luce grandes dientes sobre el radiador y un parachoques con pinchos. Esta miniatura se compone de 61 piezas e incluye una peana ovalada Citadel de 150 mm.
“40k – Space Marines – Primaris Redemptor Dreadnought” se ha añadido a tu carrito. Ver carrito
Sin Stock
Orks Rukkatrukk Squigbuggy (1)
40,00 € IVA incl.
Agotado
Orks Rukkatrukk Squigbuggy (1)
Categorías: Games Workshop, Speed Freeks
Productos Relacionados
-
40k – Tau – Cañonera Cabeza de Martillo
60,00 € IVA incl.El Hammerhead Gunship o tanque cabezamartillo es una pieza central impresionante para cualquier colección de miniaturas del T’au Empire. Destacan los laterales extendidos del morro del tanque, cuyas puntas pueden tener un par de cañones rotativos o sistemas de misiles inteligentes.
-
Dungeon Bowl: Blood Bowl bajo tierra
140,00 € IVA incl.- El clásico juego de Blood Bowl, ahora en mazmorras
- Contiene todo lo que necesitarás para jugar a partidas de dos jugadores que deberán desafiarse para conseguir un touchdown
- 26 miniaturas Citadel que representan los Colegios del Fuego y la Sombra
-
AoS – DoK – Melusai Ironscale
27,00 € IVA incl.- Reclama docenas de corazones con esta heroína de las Daughters of Khaine
- Inspira a sus camaradas guerreras Melusai
- Resistente a la magia cobarde de Magos enemigos
-
40k – Combat Patrol – Black Templars
130,00 € IVA incl.- Una selección clave de unidades de los Templarios Negros
- Una fuerza tamaño Patrulla en una caja
- 17 miniaturas de plástico multipieza, incluida un escuadra de Cruzados Primaris exclusiva de los Templarios Negros
-
AoS – StD – Warherds Bullgors
45,00 € IVA incl.- Enormes guerreros bestiales dotados de una fuerza aterradora
- Van armados con hachas, y son capaces de arrollar a los oponentes con sus cuernos